La multitarea tiene mala fama. Aunque la capacidad de hacer malabares con varias cosas a la vez parece un uso impresionante de la capacidad cerebral, la evidencia sugiere que es malo para la productividad y la memoria, y para nuestras reservas de energía mental.

La Wikipedia incluso lo llama «una habilidad humana aparente», porque muchos argumentan que la multitarea no es realmente real, sino simplemente una falsa creencia de que estamos realizando numerosas tareas simultáneamente – cuando en realidad estamos cambiando ineficientemente y sin atención entre ellos uno a la vez.

«La multitarea es a menudo una cuestión de percepción o incluso puede considerarse una ilusión», explica la investigadora del comportamiento del consumidor Shalena Srna, de la Universidad de Michigan.

Pero aunque la multitarea pueda ser un producto de nuestra imaginación, un nuevo estudio de Srna y otros investigadores sugiere que los efectos de la ilusión son bastante reales, e incluso pueden aumentar nuestro rendimiento en las tareas cognitivas (siempre que estemos convencidos de que estamos realizando una multitarea en ese momento).

Las investigaciones que desacreditan la capacidad humana de realizar multitareas de forma eficaz se remontan a la década de 1960, pero el enfoque de Srna era diferente. Ya sabemos que la multitarea disminuye nuestro rendimiento en las tareas, pero ¿qué pasa con la percepción de que estamos haciendo varias cosas a la vez?

Puede parecer una distinción extraña, pero como señalan los investigadores, la multitarea es en gran medida una cuestión de percepción. Si estás tomando notas mientras alguien habla, ¿se trata de una sola actividad o es un ejemplo de multitarea (escuchar activamente y transcribir al mismo tiempo)?

«La investigación existente demuestra que el motivo de los individuos para invertir esfuerzo y control cognitivo aumenta con la dificultad de la tarea, así como con la expectativa de dificultad de la misma», explican los autores en su artículo.

«De hecho, varios hallazgos apoyan la noción de que una tarea más desafiante aumenta la atención de los individuos y, en última instancia, conduce a una mejora en el rendimiento»

Sobre esa base, si la gente piensa que está realizando varias tareas mientras hace algo, en realidad podría hacerlo mejor, compensando cognitivamente la dificultad de hacer malabares con múltiples tareas (percibidas).

En cambio, otra persona que viera la misma actividad como una tarea simple y única podría dedicar menos esfuerzo, atención y recursos cognitivos – y al hacerlo, rendir menos, aunque la tarea fuera por lo demás idéntica.

Para investigar su hipótesis, los investigadores realizaron docenas de ensayos con más de 8.000 participantes en total, en los que se pedía a las personas que realizaran las mismas tareas, pero se les daban instrucciones sutilmente diferentes sobre si se trataba de una única tarea o de varias.

En una de las pruebas, los participantes vieron y transcribieron un vídeo educativo; a la mitad del grupo se le indicó que se trataba de una única tarea, mientras que a la otra mitad se le dijo que se les estaba evaluando en dos tareas (aprender y transcribir).

En un experimento similar, los participantes tuvieron que tomar notas durante una conferencia online, recibiendo de nuevo instrucciones diferentes sobre si se trataba de una única tarea o de una multitarea (aunque no se utilizó esa palabra).

En los distintos experimentos, los resultados mostraron, en general, que los que creían que realizaban varias tareas a la vez obtuvieron mejores resultados en las pruebas, transcribiendo más rápido y con mayor precisión, tomando notas de mayor calidad y obteniendo mejores puntuaciones en las pruebas de comprensión.

«Descubrimos que, manteniendo la actividad constante, la mera percepción de realizar varias tareas a la vez mejora el rendimiento y que un mayor compromiso es un importante impulsor de este efecto», explican los investigadores.

Uno de los experimentos realizó el mismo tipo de prueba mientras se utilizaba tecnología de seguimiento ocular para controlar la dilatación de las pupilas de los participantes mientras trabajaban en las tareas, lo que se utiliza como un indicador para medir el esfuerzo mental y de atención de los individuos, y la carga de procesamiento.

Aunque existen limitaciones en la precisión de esta técnica (que los investigadores reconocen), como se predijo, el equipo descubrió que el grupo de multitarea mostraba una mayor dilatación media de las pupilas que los que realizaban una sola tarea, lo que sugiere que realizaban un mayor esfuerzo mental para mantenerse atentos.

Los resultados no significan que la multitarea sea de alguna manera superior a la monotarea: décadas de investigación ya demuestran lo contrario.

Pero sí parecen sugerir que la multitarea -como concepto motivador en nuestras mentes, al menos- no es el único factor limitante que percibimos.

Los hallazgos se publican en Psychological Science.

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