Actividad para edades comprendidas entre los 3 y los 8 años.

En un reciente paseo por la niebla hasta el colegio, mi hijo de 3 años, Q, preguntó qué era lo que hacía la niebla. Hacer una nube en un frasco fue la oportunidad perfecta para mostrarle cómo se forman las nubes y la niebla (que son sólo nubes bajas). Sin apenas preparación y sin coste alguno, esta demostración tan chula te hará jugar a Zeus, el dios del tiempo, durante toda la tarde.

¡Estas ideas son el complemento perfecto para nuestro popular Pack de Actividades del Tiempo!

Preparación

Para esta demostración primero cogí algunas cosas que ya teníamos en casa. (¡No hace falta ir a la tienda!)

  • un tarro de cristal con tapa o un vaso de cristal con un plato pequeño
  • partidos o laca
  • agua caliente
  • hielo

Haciendo la nube

Esta demostración no podría ser más fácil y realmente podría hacerla tu hijo de principio a fin. Para empezar, añadimos un par de centímetros de agua tibia-caliente a nuestro tarro. (Originalmente seguimos las instrucciones que habíamos encontrado en otros sitios que sugerían hervir el agua, pero eso creaba tanta condensación en el interior del tarro que no podíamos ver realmente cómo se formaba la nube. El agua caliente del grifo funcionó mucho mejor).

A continuación, pusimos la tapa al tarro, lo pusimos boca abajo y lo llenamos de hielo.

El paso final fue añadir núcleos de condensación o una semilla -algunas partículas diminutas de polvo, sal, contaminación o humo sobre las que el vapor de agua puede condensarse en el aire. Nosotros utilizamos el humo de las cerillas como semilla, pero para una versión adaptada a los niños, se puede utilizar una pulverización de laca para el pelo en aerosol.

Nosotros descubrimos que lo mejor era soplar la cerilla dentro del tarro para que la mayor parte del humo quedara atrapado dentro. Así que encendí la cerilla, la coloqué dentro del tarro y Q sopló la cerilla antes de colocar rápidamente la tapa con hielo encima del tarro. (Si estás usando un vaso de cristal, utiliza un plato con hielo para cubrir el vaso.)

Puedes ver al principio que el vaso está claro porque aún no se ha formado condensación. Sin embargo, en cuestión de segundos se forman tenues remolinos de nubes.

Después de uno o dos minutos llega la mejor parte de todo el proceso: dejar salir la nube.

Es difícil captar lo genial que nos pareció a los dos. No es broma, repetimos esta demostración más de una docena de veces hasta que nos quedamos sin cerillas. Tan simple, pero tan impresionante!

La ciencia que hay detrás

Para que las nubes se formen necesitan 3 cosas; agua, aire frío y núcleos de condensación.

El vapor de agua se evapora de la superficie del agua. A medida que asciende, el aire se enfría. El aire más frío en la parte alta de la atmósfera no puede retener tanto vapor de agua como el aire más cálido cerca de la superficie de la tierra.

Algo del vapor de agua quiere condensarse, pero para pasar de gas a líquido, el agua necesita una superficie no gaseosa. Los núcleos de condensación de nubes (CCN) o semillas de nubes proporcionan esa superficie. Los CCN pueden ser cualquier sólido o líquido diminuto que se encuentre en la atmósfera, normalmente sal del océano, polvo o contaminación.

En esta demostración has añadido vapor de agua al frasco utilizando agua caliente. El humo o la laca para el cabello actuó como la semilla de la nube. Cuando añadiste la tapa llena de hielo en la parte superior, enfriaste el aire caliente haciendo que se condensara en la superficie de las partículas de la semilla de la nube, ¡formando una nube!

Más diversión científica para niños

Si te encantó hacer una nube en un tarro, también te encantará hacer un ciclo del agua en una bolsa y jugar con algunas de nuestras actividades meteorológicas favoritas!

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